Alumnos de la UCLM participan en la II edición de la Cátedra Ciudad de Albacete, impartida por el pintor Antonio López
Según ha informado el Gabinete de Comunicación de la Universidad de Castilla-La Mancha, tras un proceso de selección, el pintor manchego Antonio López (Tomelloso, 1936) ha elegido a 26 personas para participar como alumnos en la segunda edición de la Cátedra Extraordinaria Ciudad de Albacete que el artista manchego imparte en el Museo Municipal desde el pasado 23 hasta el 27 de agosto. De ellas, cinco repiten con respecto al año pasado, cuatro son estudiantes de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), nueve de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y trece son licenciados en Bellas Artes y autodidactas. A nivel académico, el taller cuenta con dos créditos de libre configuración para los alumnos de las universidades citadas.
La cátedra está patrocinada por el Ayuntamiento de Albacete y promovida como curso de verano por la Facultad de Bellas Artes de la UCM, con la colaboración de la UCLM.
Después de un proceso de selección en el que se ha valorado los curriculum presentados, los dossier de las obras realizadas por los aspirantes, así como las razones expuestas en una carta motivada en la que expresan el por qué quieren realizar este curso, el maestro Antonio López ha seleccionado un total de 26 personas de las cuales cuatro son estudiantes de la UCLM. Todos han coincido en manifestar el orgullo que supone que les haya seleccionado un artista de la categoría de Antonio López por el significado que tiene que se haya fijado en la obra de cada uno de ellos. Al final de la cátedra el pintor elegirá una obra realizada por un estudiante que pasará a formar parte del fondo artístico del Ayuntamiento de Albacete.
En los talleres, según ha explicado Antonio López, «en lo que más hincapié hacemos es en la comprensión del mundo y la enseñanza de la pintura, porque el arte es una babel muy interesante, un laberinto difícil para caminar por él y ahí tenemos que poner nuestro trabajo y pienso que la gente joven puede vivirlo de una manera muy angustiosa y todo lo que contribuya a fomentar cómo son los hechos reales es algo que me parece que tranquiliza y reconforta».
López daba las gracias a toda la tierra manchega y en particular a Albacete, «la única que ha iniciado o creado unos vínculos conmigo, dentro de mi profesión, ya desde la exposición que hice desde el año 1985 hasta este segundo taller y con el primer encargo que tengo de mi tierra manchega, ese hombre andando, y esto me pone en paz con mi tierra manchega». Decía el genial artista que le gustaría que se hubiese materializado más el proyecto, «y que estuviese más cercano poderlo mostrar tal como está, pero hay que esperar un poco, aunque estoy trabajando con mucha ilusión en el proyecto y quizá dentro del año, para Navidades, se pudiese hacer una pequeña exposición con lo que hay hecho».
Antonio López, un pintor con un gran carrera pictórica
Los cuadros de este artista nacido en Tomelloso se desarrollan a lo largo de varios años, décadas en ocasiones, con una plasmación lenta, meditada, destilando con cada pincelada la esencia del objeto o paisaje, hasta que el artista consigue plasmar la esencia del mismo en el lienzo. El pintor ha buscado durante toda su obra la realidad que le rodea en aquellos aspectos cotidianos, que él recoge con un tratamiento pleno de detallismo, rozando lo fotográfico. Sus preferencias van desde las vistas de Madrid hasta los retratos de sus familiares, pasando por los objetos más cotidianos y cercanos.
A lo largo de la mayor parte de su carrera artística, Antonio López ha desarrollado una obra independiente, en medio de un panorama artístico estructurado en base al informalismo y la abstracción. Tampoco parece tarea fácil vincular la obra de López con las tendencias realistas europeas más recientes, o con el hiperrealismo americano.
En 1985 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y en 2006 recibió el Premio Velázquez de las Artes Plásticas.
Autor: Sandra







